Caracalla

Marcus Aurelius Antoninus Basianus
(Lugdunum, 186 dC - cerca de Edesa, 217 dC). Emperador romano entre 211 y 217.

 

Más conocido como Caracalla (capa larga de origen galo cuyo uso introdujo en Roma).
Era hijo del emperador Septimio Severo, nombrado sucesor de este y César, quien le asoció al trono desde el 198; luego se les incorporó como tercer coemperador su hermano Geta (año 209). Al morir su padre, Caracalla no quiso compartir el poder con su hermano, al cual hizo asesinar junto con la mayor parte de sus partidarios (212).
El legado más importante de su mandato fue el llamado Edicto de Caracalla o Constitutio antoniniana (212), por el cual se extendía la ciudadanía romana a todos los habitantes libres de las provincias; dicha medida, aconsejada por el deseo de acrecentar la unidad política del Imperio y de elevar los ingresos fiscales, dio un gran impulso a la romanización, al dejar al margen de la ciudadanía sólo a las poblaciones rurales y a los bárbaros instalados en las fronteras.
En Roma impulsó Caracalla importantes construcciones, como las termas que llevan su nombre.
Admirador de las gestas de Alejandro Magno, lideró campañas con éxito contra las tribus germánicas logrando pacificar las fronteras del norte y lanzó una campaña contra los partos en Oriente (216).
Macrino, prefecto de los pretorianos, fue la cabeza de una conspiración contra Caracalla, que fue asesinado en su marcha hacia la ciudad mesopotama de Carrhae (217).
Macrino usurpó el trono imperial por algún tiempo (217–218). Pronto sería restaurada la dinastía de los Severos al elevar el ejército al sobrino de Caracalla, Heliogábalo (218–222).